Bienestar

¡Apendicitis infantil! ¿Cómo la detecto? ¿Qué hago?

¡Apendicitis infantil! ¿Cómo la detecto? ¿Qué hago?


La apendicitis es una inflamación del apéndice, que es una pequeña porción del intestino grueso y tiene una forma muy parecida a la lombriz.

Es la causa más frecuente de emergencia quirúrgica de abdomen agudo en niños. Es raro que se produzca en la primera infancia y se ve más frecuentemente después de los 10 años, aunque por lo general a los 15 años se presenta más en los varones.

Se desconoce si existe una tendencia genética pero se observa más frecuente en pacientes con antecedentes de apendicitis en la familia. La dieta rica en fibras puede reducir el riesgo de sufrir esta patología. El cuadro se inicia con la obstrucción de la parte interna de la estructura intestinal por materia fecal llamada fecalito o por inflamación del tejido linfático del apéndice, en casos raros puede ocluirse por un parásito, cuerpo extraño o en casos más raro una tumoración.

Para hacer un diagnóstico se debe evaluar en forma integral al niño. Los síntomas se inician con dolor alrededor de ombligo, fijo y constante, después de 4 a 6 horas dicho dolor migra a la zona llamada cuadrante inferior derecho, puede aparecer fiebre la que por general no es alta. Otras manifestaciones pueden ser vómitos y malestar general.

Después de la evaluación si se sospecha la enfermedad se debe llamar a un cirujano pediatra quien después de realizar una adecuada historia clínica procederá a realizar el acto quirúrgico el cual confirmará el diagnóstico.

Por lo general si el diagnóstico ocurre durante las primeras 24 horas de iniciar el cuadro las complicaciones son menos frecuentes. Se recomienda a los padres no desesperarse
ante un cuadro de sospecha y dejar que el médico de cabecera tome el control para no incurrir en errores, el pediatra deberá descartar otras enfermedades tales como infección de vías urinarias, neumonía basal derecha, crisis de falcemia, en las niñas, torsión de ovario, ruptura de quiste lúteo y dismenorrea entre otras.

Por: Dr. Luis Alam Lora
Pediatra - Neumólogo