Bienestar

¿Cómo tratar a los niños gravemente enfermos?

¿Cómo tratar a los niños gravemente enfermos?


El hacer gira toda la dinámica familiar casi exclusivamente hacia el hijo enfermo puede tener consecuencias adversas.

Es posible que el niño con una enfermedad o condición especial acapare toda la atención de los padres y quizás del resto de la familia, sin embargo, es preciso que cuanto antes se pueda equilibrar la familia y puedan retomar su rutina diaria. No es recomendable que el niño enfermo sea el centro de atención de toda la familia. Es importante que sea integrado a la rutina de la familia, que no sea visto ni que le hagan sentir como el “niño enfermo”, esta situación a la larga genera mayores problemas sociales y de adaptación.

Los niños tienen derecho a conocer su condición de salud

Cuando a pesar de los tratamientos la evolución de la enfermedad avanza y produce un  deterioro  gradualmente de la calidad de vida  o se evidencia signos evidentes del inicio de una etapa terminal sin posibilidad de alivio, los padres y la familia  del niño enfermo enfrentan un proceso extremadamente doloroso, acompañado de la pérdida gradual de la esperanza  y a la vez el resurgimiento de nuevos conflictos  y culpas irracionales.

El niño pequeño que no es capaz de entender por qué se enfermó puede...

  1. Asumir que está siendo castigado por ser "malo".
  2. Enojarse con sus padres y con sus médicos porque no pueden curar la enfermedad.
  3. Reaccionar fuertemente si lo miman mucho, si lo embroman, o si recibe cualquier otro tipo de atención.
  4. Los tratamientos incómodos y las restricciones a su dieta o actividades pueden amargarlo y hacerlo reservado.

Para ayudar a su niño a manejar la enfermedad usted tiene que darle información sincera, precisa y apropiada para su edad, para así ayudarlo a que pueda entender.Con frecuencia  los  médicos, los padres, los adultos en general  desconocen la capacidad que poseen los niños de comprender situaciones particulares relacionadas con su salud y por demás  ignoramos  el derecho que tienen todos los niños, niñas y adolescentes a conocer su estado de salud, sobre todo cuando requieran estar hospitalizados ( ver Derecho de los Niños Hospitalizados).

Fuente: Externa