Bienestar

Prevención para una correcta higiene bucal

Prevención para una correcta higiene bucal


La prevención es la herramienta más eficaz, económica y la de mayor alcance con la que se cuenta para evitar caries y enfermedades periodontales. El objetivo primordial de una correcta y habitual higiene es el control de la placa microbiana, o lo que en un lenguaje popular conocemos como sarro. Estar consiente de esto, genera en el paciente una motivación adicional y será un pilar fundamental de una salud bucal ideal.

La higiene oral viene acompañada de dos pasos esenciales para que esta se mantenga, que como lo es el cepillado dental y la limpieza interdentaria.

Con el uso del cepillado como parte de la higiene oral se logra el control mecánico de la placa microbiana interfiriendo en su formación y desarrollo. El cepillado dental junto a la utilización de cremas dentales fluorados representa el método de higiene más difundido y habitual.

La duración aproximada del cepillado para lograr una correcta higiene es de tres minutos, no es necesario enjaguarnos o mojar el cepillo con agua antes de ser llevado a la boca. Es recomendado que cambiemos nuestro cepillo dental cada tres meses, o en su defecto cuando ya las cerdas estén deterioradas.

Es importante hacerles hincapié en el cepillado nocturno, ya que durante el sueño se ha registrado poco movimiento de los músculos de mejillas, labios y sobre todo lengua disminuyendo su actividad, la producción de saliva y fluidos gingivales que ayudan a combatir la placa bacteriana; y seguir habitualmente con el hábito del cepillado después de cada comida.

La limpieza interdentaria o uso de hilo dental es esencial para mantener una buena higiene oral, ya que con el solo cepillado no eliminamos todos los gérmenes de la cavidad oral. Es preferible el uso del hilo dental antes del cepillado por lo menos una vez al día. El hilo dental se debe comenzar a utilizar a partir de los 6-9 años, dependiendo de cada niño en particular, según su maduración psicomotriz.

La limpieza de los dientes debe comenzar con la erupción del primer diente y continuar durante toda la vida.

Por: Rosalyn Polanco