Identificando a un Niño Índigo

Identificando a un Niño Índigo
El niño índigo es un ser de luz que disfruta de la libertad. Solo hay que dejarlo “ser” y velar por su bienestar.

Para nadie es un secreto que los niños de ahora son bastante distintos a los de generaciones anteriores. Es tanto el cambio que se nota en los infantes que están naciendo en nuestros días que, de acuerdo a ciertas características que poseen, algunos han sido denominados con el término “Niños Índigo”.

Para un padre resultaría un tanto difícil de creer que sus hijo, o al menos uno de ellos, presenta características de un ser descrito como si fuera de otro planeta.

Precisamente uno de los objetivos del pasado Encuentro Formativo fue ayudar a los padres a que puedan identificar si a su familia ha llegado un ser especial, con características distintas a los demás y con el cual el proceso de educación se hace más difícil.

Ángel Luís Fernández, nuestro charlista invitado, describió a los niños Índigo como “seres que tienen la capacidad de ver más allá de los espectros de la Luz, por lo tanto son seres de luz y dejan entre ver a los demás que son diferentes”.

Además hizo referencia a un estudio realizado, en 1972, por una estudiosa de nombre Nancy Ann Tappe, quien propuso una clasificación de las personas según el color de su aura en su libro “Comprendiendo tu vida a través del color”.  Según sus escritos, comenzó a notar que muchos niños estaban naciendo con auras de color índigo (aura azul) hacia finales de la década de 1970. A principios del siglo XX, Tappe afirma que el 20% de los niños menores de diez años y el 17% de los que tienen entre 13 y 17 son "índigo".

¿Es su hijo un Niño Índigo?
  • Para descubrirlo, hay una serie de características que resaltan a la vista en esta clase de niños.
  • Son poseedores de una gran energía física (son incansables)
  • Tienen el ADN ampliado (en su ADN existen unos bastoncillos de luz que son los que les aportan el conocimiento)
  • Sus sentidos funcionan mejor que el del resto de los humanos. Escuchan todo tipo de sonidos, incluso su propio fluido sanguíneo, y denotan una destacada hipersensibilidad táctil, huelen incluso la felicidad o el peligro, su sentido del gusto capta todos los sabores.
  • El estado general de su cuerpo es impecable. Casi nunca se enferman.
  • Son niños de gran calidad mental
  • Intuitivos
  • Dicen lo que sienten, lo que piensan les brota del corazón.
  • Son impulsivos. No les gusta hacer filas.
  • Poseen capacidades paranormales (estás capacidades no son explicables desde el punto de vista de la ciencia).
  • Son creativos y buenos por naturaleza  (de extrema bondad)
  • Son comunicativos, atrevidos y a veces temerarios
También hay algunos rasgos físicos, aunque no se dan en todos los casos: son de ojos grandes, delgados, comen poco, son zurdos o ambidiestros y pueden presentar ligeramente abultado el lóbulo frontal.

De su personalidad se puede decir que son humildes, precoces y rechazan la competitividad, por el contrario les gusta resolver conflictos, son templados y pacíficos.

El problema con estos chicos es que la escuela les resulta con frecuencia extremadamente difícil para socializar y los maestros no saben qué hacer.  Como en la actualidad no existe un sistema que esté acorde con sus capacidades, todavía no encajan en la sociedad y muchas veces ni en sus familias.

Entonces, ¿Qué hacer?

Según el orador, Ángel Luís Fernández, al menos un 15% de los niños que nacen, en nuestros días,  son índigo y se pueden identificar desde su nacimiento a través de la luz que irradian en sus ojos.  Entonces si una familia ha descubierto que posee uno de estos niños lo más recomendable es hablarles con amor, cuidarlos de los malos ambientes y buscar ayuda profesional para poder manejarlos.

Si todo el potencial que poseen no es bien encausado y tratado a tiempo podrían convertirse en futuros delincuentes y llegar al suicidio.

Otra recomendación es implementar en la familia un espíritu de cooperación para que se sientan útiles y que se les toma en cuenta.

Como de costumbre, al final del desarrollo del tema fueron sorteados premios de los patrocinadores resultando agraciados: Yndira Concepción, Edward Carrasco, Denisse Reyes, Yissel  Monción y Lila Peñaló con una canasta de productos Huggies.