Celebran taller "Educando a nuestros varones"

Celebran taller "Educando a nuestros varones"
¿Porque es que Marianita es tan tranquila, pero Marquitos es tan pero tan revoltoso? No entiendo,  ¿será que los varones se tragan un frasco de energía revitalizante cada día?

Aileen Ginebra, directora de ALEDUCA y colaboradora asociada de Nuestros Hijos, junto a las psicólogas Crismaval Rancier y Natacha Degaudenzi de Espacio Terapéutico y Alfredo Abreu, director de Al Patio con Alfredo, realizo el taller “Educando a Nuestros Varones”, donde a padres y madres se les revelo porque niños y niñas son tan diferentes y a cuales técnicas y herramientas deben acudir para formarles el carácter y ‘criar’ mejores hombres para el mañana.

La testosterona u hormona masculina, la serotonina,  que son neurotransmisores que se encuentran en varias regiones del sistema nervioso central y la amígdala neurológica, son las tres características  físicas que genéticamente hacen al sexo masculino tener un comportamiento diferente a las féminas, la cual no es un problema en la crianza si se sabe cómo manejar.

Crismaval Rancier, terapeuta panelista, motivó a los padres a que en lugar de quejarse de lo impulsivos, poco  participativos y energizante de sus hijos, aprendan a moldear su carácter, enseñándoles a manifestar sus emociones, transmitirle que es válido llorar, sentir miedo, tristeza.

"Hay que respetar su espacio, no hostigarlos, los varones no se sientan a conversar frente a frente de lo que sienten, sin embargo podemos abordarlos sutilmente mientras realizamos otras actividades con ellos’’, expuso la terapeuta.

Las emociones no tienen sexo

Los padres deben tratar de romper los patrones sexistas con que ellos mimos fueron formados, evitar radicalmente repetir y poner en práctica frases como:
  • Los niños no lloran
  • Los hombres no tienen miedo
  • Los niños no están con ñoñerías
Alfredo Abreu, director de Al Patio con Alfredo, expuso a los padres presentes la importancia de extraer a los niños de la vida sedentaria desde temprana edad, dado que al practicar actividades físicas que sean guiadas por reglas aprenden atrabajar en equipo, vivir con disciplina, mejora la relación interpersonal con sus semejantes.