Formación

Mi hijo no se siente bien en el colegio

Mi hijo no se siente bien en el colegio


Si tu hijo regresa todos los días de la escuela con quejas "Todo el mundo me molesta. Nadie me quiere. Siempre estoy solo. Nadie quiere jugar conmigo." Debemos reconocer en estos comentarios una llamada de auxilio. Es obvio que a tu hijo se le están dificultando las relaciones sociales.






Para ayudarlo a sobreponerse a este reto puedes:


1.Escuchar.Deja que se desahogue, y trata de ser imparcial.

2.Leer entre las líneas.Busca un patrón: ¿Tu hijo siempre habla de las mismas personas? ¿Las conductas negativas hacia él son parecidas?

3. No juzgar los sentimientos. Si tu hijo te dice que se siente triste, o cree que es gordo o tonto, no digas, "¡No seas ridículo! Eso no es cierto." Los sentimientos son reales y legítimos, y poderlos identificar es el primer paso para manejarlos.


4. Hacer preguntas específicas. Cuando te dice que todo el mundo lo molesta, pide los nombres de quienes son para dimensionar el problema.

5. Buscar lo positivo.Anima a tu hijo a pensar en quien sí le ha hablado bien, y en los momentos cuando se ha divertido "un poquito".

6. Ayudar a tu hijo a cuestionar su propia conducta."¿Y qué hiciste antes de que te dijeran eso? ¿Cómo contestas cuando te dicen así?"

7. Pedir ayuda en la escuela. Haz una cita con la maestra para intercambiar puntos de vista y hacer patente tu preocupación por la situación de tu hijo.

8. Invitar a casa a un amigo. Apoya a tu hijo a practicar sus habilidades sociales bajo tu supervisión invitando a solamente un compañero a la vez.

9. De ser necesario, buscar un apoyo profesional.Los psicólogos infantiles con frecuencia ofrecen talleres de habilidades sociales, donde los participantes interactúan con otros niños de su edad, reflexionan sobre sus dificultades y desarrollan estrategias para relacionarse más exitosamente con los demás.

10. Animar a tu hijo a escribir un diario.Cada día, el reto para él es apuntar la cosa más bonita que alguien le haya dicho. Así le ayudarás a tu hijo a cambiar su enfoque, buscando identificar lo bueno para construir sobre él.