Formación

¿Cómo enseñar el valor de la gratitud?

¿Cómo enseñar el valor de la gratitud?


Podemos enseñarle a nuestros hijos a decir "por favor" y "gracias" desde que tienen un año y medio, pero la verdadera gratitud y la genuina generosidad toman tiempo en ser sembradas y florecer. Nuestros hijos están muy centrados en su propio mundo y no le prestan demasiada atención a los sentimientos de otros, lo cual no les permite aprender rápidamente el valor de la gratitud, pero a través del tiempo, con mucha constancia y, sobre todo con el ejemplo podemos lograr que aprendan.

Si seguimos estos consejos será más fácil lograr que nuestros hijos sean agradecidos:

Ser el ejemplo. Los niños repiten el comportamiento de sus padres. Una buena forma de empezar a hacer que los niños sean agradecidos es con el ejemplo. Agradece lo que otros hacen por ti delante de ellos, recuérdales lo agradecidos que tienen que estar por tener un hogar y comida. Hazlo como parte de tu día a día.

Ayudar en las tareas. También es bueno, tanto para ellos como para los padres, que los niños contribuyan en las tareas del hogar, desde ordenar su cuarto y sus juguetes, hasta poner la mesa o ayudar a cocinar. Esas tareas ayudarán a que entiendan lo que sus padres hacen por ellos y será una buena forma de que aprendan a que ellos deben colaborar.

Generosidad. Ya sea con amigos, hermanos, familiares o compañeros, es importante enseñarles a nuestros hijos a compartir sus juguetes y a disfrutar lo que tienen de manera sana. Una buena forma de hacer que entienda el valor de una buena acción es donar algunos de sus juguetes o ropa a niños que lo necesiten más. Actividades como esas o voluntariados son una excelente forma de que ellos vean con sus propios ojos diferentes realidades y valoren todo lo que tienen.

Paciencia. La realidad es que alguien no aprende a valorar y agradecer de la noche a la mañana y por eso es importante que los padres seamos pacientes. Incorporando los valores a diario, enseñando a agradecer lo que se les da en vez de demandarlo. Poco a poco podrán entender y saber cómo ser agradecidos. La paciencia de los padres es clave en este proceso de enseñanza.

El día de Acción de Gracias es una buena oportunidad para destacar y enseñarles a nuestros hijos la importancia de ser agradecidos.