Formación

¿Dejar sin castigo, castigar, castigar a medias?

¿Dejar sin castigo, castigar, castigar a medias?

 

 

 

 


Con mis colaboradores utilicé siempre el camino de la reflexión. Las equivocaciones eran involuntarias y lo importante era corregir la causa y no la consecuencia.  Mi objetivo es que las cosas no sucedan nuevamente, no que alguien pague por lo que pasó.
Mientras mis hijos crecen tengo más aprendizajes. Muchas cosas que en principio me parece que están mal, terminan convenciéndome de que no es así como ellos lo ven y que en realidad me faltaban informaciones para analizarlo.  En otras ocasiones, me doy cuenta que a ellos les faltaban informaciones para hacerlo como yo quería.  Algunas veces, yo no tenía razón. Y en algunas circunstancias, era más importante la reflexión y el aprendizaje que ellos tuvieran; al final mi objetivo es que las cosas no vuelvan a suceder... pero no sólo esa, sino cualquiera que esté mal.

El resultado con mis colaboradores e hijos es que casi no tengo que repetir las cosas para que los mismos errores no aparezcan. Reflexionamos sobre las causas y consecuencias de las actuaciones o errores. Logramos pensamientos abiertos hacia otros comportamientos y situaciones parecidas. Logro encontrar muchos pensamientos y comportamientos errados en mí. En fin, es una ganancia para todos.

Para lograr cambios con la crianza, hay que hablar con los involucrados de lo que queremos hacer. El nuevo comportamiento tiene que estar claro para todos, lleva un camino de aprendizaje y no es de una sola parte.

Está claro que a algunos colaboradores le ha dado mucho trabajo cambiar la mentalidad, ellos vienen de sistemas de jefatura. Reciben órdenes y trabajan con el objetivo de no cometer errores.  Reprochan al que los comete y hasta lo denuncian con los superiores.  

Cambiar esa mentalidad arraigada lleva un esfuerzo enorme, pero vale la pena.  La creatividad y la iniciativa resucitan y el servicio al cliente mejora.  Los equipos se unen y las personas son más felices. Sí, se comenten más errores, pero por hacer, no por no hacer. El resultado es que se hace mucho más con lo mismo y se vive mejor... también con lo mismo.