Formación

Es mejor disciplinar con amor

Es mejor disciplinar con amor


Resulta imprescindible destacar que una de las maneras mas importantes en que los niños aprenden es observando e imitando el comportamiento y acciones de los padres. Los niños desde temprana edad, obtienen un entendimiento claro y concreto sobre lo que es correcto e incorrecto; y es por esta razón, que ellos aprenden por las cosas que usted como padre aprueba o desaprueba. Lo que usted hace y la forma en que anima a sus niños los ayudará para saber que hacer y que no hacer.

Es por esto, que el mostrarle al niño a comportarse de una manera aceptable resulta una parte esencial en la crianza. La disciplina varía con la edad; y no hay una manera única y específica de criar a los niños.

La forma en la que los padres corrigen el mal comportamiento del niño o adolescente tiene que provocar la conciencia del hijo/a, es decir, el padre no puede ser tan estricto, que el niño o el adolescente no sienta más adelante el amor y la buena intención del padre.
Por lo que, una disciplina eficáz a la hora de aplicar los límites a nuestros hijos es lo más importante. Nuestros hijos nos entenderán mejor si hacemos nuestras normas de una forma más concreta. Un límite bien especificado dice a un niño exactamente lo que debe hacer o de la forma en que se espera que se haga.

Los límites firmes son mejor aplicados con una voz segura, sin gritos, y una seria mirada en el rostro. Los límites más suaves suponen que el niño tiene una opción de obedecer o no. Será mejor cómplice de su hijo si le aplica un firme comando. La firmeza está entre lo ligero y lo autoritario.

De este modo, lo mejor cuando se aplica un límite, es explicar al niño el porqué tiene que obedecer, y entendiendo la razón de la orden, ayuda a los mismos a desarrollar valores internos de conducta o comportamiento -una conciencia-. Por lo tanto, antes de dar una larga explicación que manifestar la razón en pocas palabras, de forma clara y concisa.

Ahora, si quiero destacar, que es necesario dejar claro para nuestros hijos que nuestra desaprobación está relacionada a su comportamiento y no a ellos. No estamos rechazando a su persona, sino a su conducta. Respete la auto-estima y sentido propio de sus niños siendo firme pero amable. Mantenga control de sus emociones y de su persona siempre que sea necesario, pero nunca olvide lo importante que son sus niños para usted, así que combine su intuición y su inteligencia para demostrar amor y afecto.

Por: Lic. Kedmay Klinger
Psicóloga Clínica