Formación

No podemos exigir lo que no practicamos

No podemos exigir lo que no practicamos


Las normas y leyes están hechas para ser respetadas, éstas tienen como fin en su marco, una armonía total, esto significa que si respetas las leyes y las normas cumpliéndolas todo marcha a la perfección.


Yo no entiendo porqué los dominicanos en este país no podemos ajustarnos a las normas que tienen muchas veces, bien claras y legibles los lugares de recreación que visitamos. Está bien, que ya sabemos que no nos gusta leer, pero ¿cómo es posible que ni siquiera nos limitemos con cosas que por sentido común no se deben hacer? No veo la necesidad de que salgamos con los hijos para que desde que lleguemos al parque, o al área infantil los soltemos y hasta nos olvidemos que ellos están ahí. Por eso es que a diferencia de otros países, vemos que aquí, en esos lugares, los juegos muchas veces están destruidos, todo muy sucio y desordenado.

Ya van varias ocasiones que salimos con nuestro pequeño tesoro a distraerlo, mientras compartimos en familia, en las áreas infantiles de esos lugares de comida rápida, y es estresante ver que desde que llegamos, dice el área sólo para bebés y hay niños de más de 5 años, dice sin zapatos y el 90% de los niños están adentro con los zapatos puestos, dice afuera que en esa área solo pueden estar los niños bajo supervisión de un adulto y si se ven dos padres alrededor es mucho…. Yo no me explico porqué actuamos así.

Y después queremos -y exigimos- que nuestros hijos respeten las normas del curso de clases, y hasta nos cuestionamos cuando de grande están dando tanta “carpeta” con conductas inapropiadas en su centro de trabajo, pero es que usted nunca le enseñó que uno tiene que ajustarse a las reglas del lugar en que se encuentre, así que no se queje. Es más, ni siquiera le enseñó que se debe usar (el menos usados de los sentidos en estos tiempos) el sentido común, y que si llega a un lugar alfombrado es obvio que hay que quitarse los zapatos, que si llega a un espacio donde los juegos no le dan ni por la rodilla, está demás decir que esos no son juegos para su edad, que si se encuentra todas las pelotas dentro del lugar es porque ahí es que van y ahí deben permanecer. Pero además, me voy más lejos aún, estimúlelo a la lectura, enséñelo que cuando se llega a un lugar donde tiene las normas de convivencia afuera, se deben leer, y usted como padre, déle el ejemplo de que están para cumplirse, y quédese supervisándolo como debe de ser.

Lo más extraño de esto, y de la psicología del dominicano, y me refiero del dominicano porque la verdad es que no conozco otra nacionalidad en el mundo que se destaque tanto en tener una doble moral -en cuanto a comportamiento se refiere-, de que actúe de una manera inapropiada en su patria, y sin embargo, desde que pisamos otro país tememos cometer la más mínima infracción. ¿Entonces si sabemos cuidar muy bien lo de los demás, pero lo nuestro no?

Es por ello que la educación del ciudadano para que Respete las Normas y las Cumpla desde su propia motivación, su propia convicción, su hábito, y no debido a que tiene “un policía” encima para que la cumpla, reviste gran importancia en la transformación de individuos y por ende de masas. Conscientes de que las normas están allí para ayudarnos a vivir mejor unos con otros en el mismo espacio país.

Fuente: Hoy.com.do

Escrito por: Kedmay T. Klinger Balmaseda / klinger_psicología@yahoo.es