Mi Bebé

La higiene de mi bebé

La higiene de mi bebé


La higiene del bebé es muy importante y necesaria, no sólo porque hace que el pequeño se sienta más fresco y limpio, sino también porque es uno de los pilares para mantenerle sano y evitar muchos trastornos. El baño puede ser, además, la oportunidad ideal para los papás para estrechar su intimidad con el bebé, del mismo modo que la mamá lo hace con la lactancia.





Lo que debes saber?

  1. El bebé no se puede sumergir completamente en el agua de la bañera hasta unas 48 horas después de la caída del cordón umbilical.
  2. Una vez caído el cordón umbilical, se puede realizar el primer baño del bebé poniendo especial atención en la temperatura del agua, el jabón utilizado y el secado del bebé.
  3. La higiene de los recién nacidos debe realizarse con delicadeza y dedicando un tiempo a cada parte del cuerpo: cabello, orejas, nariz...

Cómo cuidar la piel del recién nacido

Si el niño tiene la carita irritada, masajéala con crema hidratante para niños en las mejillas, la frente y la nariz.

Cómo lavar el cabello al recién nacido

Los cabellos del recién nacido no requieren especiales atenciones. Es suficiente cepillarlos cada día con un cepillito de cerdas muy suaves, después de haberlos aseado con una esponja humedecida.

Cómo limpiar los ojos del recién nacido

Necesitas gasas empapadas en agua hervida (una vez templada) o en una solución fisiológica. Pasa delicadamente la gasa o la toallita por cada uno de los ojos, partiendo del ángulo interno hacia el externo, es decir, de dentro hacia fuera.

Cómo lavar las orejas a un recién nacido.

Necesitas algodón hidrófilo o bastoncillos. Enrolla el algodón o coge un bastoncillo y pásalo por la oreja.

Cómo lavar la parte intima de tu bebé.

El recién nacido necesita mantener bien limpia y seca la piel de esa área para evitar irritaciones. Se debe usar con agua tibia o una leche limpiadora específica.

  1. En los niños: se deben limpiar todos los pliegues y secarlo bien sin frotar.
  2. En las niñas: es importante limpiar siempre de delante hacia atrás, con el fin de no transportar los residuos de las heces hacia la vagina y, sin presionar.

Cómo lavar la nariz del recién nacido.

Necesitas solución salina o agua marina. Recuesta al niño boca arriba y girarle la cabeza hacia un lado. Aplícale el producto en el orificio nasal superior y repite la operación en el otro orificio, girándole la cabeza hacia el otro lado.

Cómo limpiar la boca a un recién nacido.

Necesitas discos de algodón humedecidos con un poco de leche limpiadora específica para niños o toallitas humedecidas, y gasas esterilizadas y agua hervida templada.