Mi Bebé

La importancia del contacto en el desarrollo del lenguaje

La importancia del contacto en el desarrollo del lenguaje

Dar masajes al bebe, acariciarlo y mimarlo va mucho más allá que el contacto, cuando te acercas al bebé y estimulas su piel estas aportándoles increíbles efectos a su desarrollo.


Diversas investigaciones y estudios comprueban que las caricias y el contacto piel a piel permite a los niños recibir información del medio y establecer gran cantidad de conexiones nerviosas que influyen de manera determinante en su desarrollo, es por ello que este sentido se convierte en el primer instrumento de la estimulación temprana y la principal fuente para el establecimiento de vínculos afectivos y el equilibrio emocional.

Ideas para estimular el lenguaje del bebé mientras lo masajeas o acaricias

Desde que nacen, los bebés intentan relacionarse. Tratan de hacerse entender, primero a través del llanto, y más tarde con, sonrisas, gorjeos y gestos, y es precisamente este intercambio lo que los ira preparando poco a poco para comunicarse a través del habla.

¿Qué podemos hacer los padres?

Desde el nacimiento intentar captar su atención con nanas o canciones de juego, generalmente utilizando las mismas canciones para que las recuerde y las asocie a las actividades que haces con él.

Entre el 1er y 3er mes provoca que imite tus gestos y palabras. Podemos cantarle suavemente, repetir vocales, hacer gestos con los ojos o la boca, o simplemente esperar e imitar sus propios gestos o gorjeos, poco a poco el niño entenderá la dinámica y la disfrutará.

A los 9 meses ya el bebé será capaz de identificar animales, cosas y personas.  Ayúdelo a verbalizarlo repitiéndole los nombres para que intente imitarlo y vaya enriqueciendo desde ya su vocabulario, el niño cada vez será más capaz de ir estructurando palabras en su lenguaje.

A los 12 meses podrá comprender prohibiciones, órdenes y frases habituales que empleamos con él.

Aprovecharemos cualquier situación para estimular el lenguaje del bebe, cuando lo abrace o cargue cuéntele lo que pasa a su alrededor, al masajearlo nómbrele las partes de su cuerpo, así ira tomando conciencia corporal, cántele, léale cuentos, al atenderlo en sus necesidades de rutina siempre háblele con amor y dulzura.  Cuando el bebé emite algún sonido o gorjeo contéstele, y así poco a poco asimilará el intercambio del lenguaje.

Rodear al bebé de contacto y palabras conseguirá que se sienta cada vez más motivado a verbalizar sus emociones, deseos e interactuar socialmente a través del lenguaje.


Por Liza Soñé y Maribel López, instructoras Certificadas en Masaje Infantil (CIMI)