Mi Bebé

Necesidades básicas del bebé prematuro

Necesidades básicas del bebé prematuro


-
Temperatura adecuada. Los bebés prematuros necesitan ayuda para mantener la temperatura adecuada, carecen de la grasa corporal necesaria, incluso aunque estén bien abrigados con mantas. Deben recibir cuidado especial en se incubadoras o calentadores radiantes para mantener su temperatura. Mantener la temperatura de los bebés dentro de los márgenes de la normalidad les ayudará a crecer más deprisa.

Las incubadoras rodean completamente el cuerpo del bebé para mantenerlo cálido, reducir las probabilidades de infección y limitar la pérdida de agua. Los calentadores radiantes se utilizan cuando el personal médico necesita acceder frecuentemente al bebé para procurarle los cuidados que necesita. Un diminuto termómetro pegado a la piel del bebé se encarga de medir su temperatura corporal y de regular el calor.

- Nutrición. Los bebés prematuros tienen necesidades nutricionales especiales porque crecen más deprisa que los bebés a término y sus sistemas digestivos son inmaduros.

La leche materna es una excelente fuente nutricional, pero los bebés prematuros son demasiado inmaduros para alimentarse directamente del pecho de la madre o del biberón hasta que tienen una edad gestacional de entre 32 y 34 semanas. La madre se puede extraer leche para que se la administren después al bebé mediante una sonda, es decir, un tubito que se introduce por la boca o la nariz del bebé y le llega hasta el estómago.

La leche materna tiene ventajas sobre la leche artificial porque contiene proteínas que ayudan a luchar contra las infecciones y favorece el crecimiento

Prácticamente todos los bebés prematuros reciben suplementos de calcio y fósforo, sea añadiéndoselos a la leche materna o a través de leches infantiles especiales para prematuros. La concentración de sustancias químicas y minerales en la sangre de estos bebés, como la glucosa (azúcar), la sal, el potasio, el calcio, el fosfato y el magnesio, se controla regularmente, adecuando la dieta del bebé para mantener estas sustancias dentro de los márgenes de la normalidad.