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Hipotiroidismo y embarazo

Hipotiroidismo y embarazo


El hipotiroidismo afecta con más frecuencia a las mujeres y puede pasar inadvertido durante un largo período. Una mujer que padece este síndrome puede quedar embarazada, pero hay posibilidades de que ésta no ovule todos los meses y que le lleve un mayor tiempo lograr el embarazo.


El hipotiroidismo es un síndrome provocado por la producción deficiente de hormonas tiroideas, la tiroides está localizada debajo de la nuez de Adán, es una glándula con forma de mariposa que se encuentra en la parte inferior del cuello, por delante de la tráquea. Su función principal es regular la velocidad de la funciones de todas las células de nuestro cuerpo por medio de la producción de dos hormonas principales: la T4 o tiroxina y la T3 o triiodotironina.

Tiroides, embarazo y fertilidad

Una mujer que padece hipotiroidismo puede embarazarse, pero si el hipotiroidismo es importante, debe estar constantemente bajo observación de un médico. La embarazada corre el riesgo de que la madre sufra un aborto espontáneo, retraso del crecimiento del feto en el útero, parto prematuro, hipertensión, defectos físicos en el neonato, hemorragia posparto o incluso la muerte del bebé. Es importante hacer el diagnóstico y comenzar el tratamiento antes de que se busque fertilidad, sin perder de vista que las hormonas relacionadas con la tiroides juegan un rol importante en la correcta evolución de la gestación.


Las mujeres embarazadas suelen demorar en hacer una consulta debido a que muchos de los síntomas del hipotiroidismo, como cansancio, fatiga, aumento de peso, quedan ocultos por los síntomas de embarazo. De no ser tratado, la deficiencia de hormona tiroides en el embarazo puede llevar a trastornos en el desarrollo del bebé. Es importante subrayar que esta hormona interfiere en el desarrollo normal del cerebro y que no debería demorarse la consulta.


Diagnóstico y tratamiento

Para diagnosticar y tratar esta enfermedad se realiza la evaluación del perfil hormonal por análisis de sangre y el examen físico del médico es fundamental para determinar la necesidad o no de una ecografía tiroidea.

Tratamiento para embarazadas que sufren hipotiroidismo:

  1. La mayoría de mujeres que toman levotiroxina deben incrementar la dosis en cuanto descubren que están embarazadas
  2. La dosis exacta de la medicación se basará en su nivel de hormona de estimulación de la tiroides (la meta es obtener un nivel inferior a 2.5 mIU/L [unidades milimétricas internacionales por litro]).
  3. Un sencillo análisis de sangre puede medir cuál es tu nivel de hormona de la tiroides. Eso permitirá al doctor decidir si debes tomar más o ya estás tomando suficiente.
  4. Durante la primera mitad del embarazo, las mujeres que toman levotiroxina deberían controlar su nivel de TSH cada cuatro semanas. En la segunda parte del embarazo, este nivel hormonal debería medirse al menos una vez, entre las semanas 26 y 32.


El cuidado de una mujer embarazada que tiene complicaciones de tiroides es delicado. La cantidad de medicina debe ir disminuyendo a medida que avanza la gestación.

Cuando el bebé haya nacido, el seguimiento médico continuará para ajustar la dosis de medicina porque no es poco común que la enfermedad de Graves se avive durante el periodo postparto.