Nutrición

Hierro y Calcio, importantes en el deporte

Hierro y Calcio, importantes en el deporte

La alimentación es fundamental para el desarrollo infantil, y si los niños practican deporte con regularidad todavía más.


Llevar una dieta equilibrada es la mejor forma de asegurar que tus hijos cubran sus necesidades nutricionales y que reciban las cantidades adecuadas de proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales.

Cuando tus hijos practican algún deporte con frecuencia, la importancia de cuidar su dieta es incluso mayor, ya que se necesita un aporte extra de energías.


La alimentación de los niños que practican deporte debe cubrir todas las calorías que estos pierden al realizarlo y debe aportar otros nutrientes fundamentales como el calcio o el hierro.

El calcio desarrolla huesos fuertes, con menos probabilidades de quebrarse frente a los esfuerzos de una extraordinaria actividad. Está presente en los productos lácteos, como la leche, el yogur y el queso. Otras excelentes fuentes de calcio incluyen las verduras de hojas verdes y oscuras, y los productos fortificados con calcio, como el jugo de naranja.

Es importante que también incluyas en la dieta de tus hijos alimentos ricos en hierro, como carne, huevos y frutas secas. El hierro aporta vitalidad. Sin la cantidad suficiente de hierro, los niños pueden cansarse con más facilidad. Las niñas que menstrúan pierden algo de hierro todos los meses a través de su flujo menstrual y los niños activos pierden hierro a través del sudor.

Por lo general, no es recomendable que los niños sigan un régimen estricto, ya que su dieta debe ser completa y variada, y si se rebajan las cantidades de nutrientes necesarias se puede poner en riesgo el correcto desarrollo y crecimiento. En el caso de los niños, no es perjudicial que se den algún capricho de vez en cuando, para cubrir la cantidad de calorías que necesitan, más aún si realizan deporte. Eso sí, controla que no se excedan y siempre que puedas procura darles almuerzos y meriendas saludables.

Es importante que tus hijos lleven una alimentación variada, con la cantidad adecuada de proteínas, carbohidratos y minerales, con un mínimo de 2000 calorías y sobre todo con una buena hidratación.