Nutrición

¿Por qué son malos los refrescos para nuestros niños?

¿Por qué son malos los refrescos para nuestros niños?

Todos lo sabemos y lo repetimos hasta la saciedad: los refrescos son dañinos para la salud, ¿pero sabes por qué? Cuando tratamos de responder a esa pregunta no somos tan certeros, es por esto que solemos ceder con tanta facilidad a la presión que nos hacen los niños para tomar una de estas “prácticas bebidas”.

Según explica la experta en control de calidad de alimentos, Katiuska Vicioso,“No hay ningún aporte nutricional en estas bebidas, tienen colorantes, conservantes y aditivos que las hacen sabrosas pero muy peligrosas a largo plazo para el organismo”.

Los efectos de los refrescos: 3 Efectos Negativos

El médico argentino Osvaldo A. Stoliar en su Boletín de noticias pediátricas, ofrece datos de un estudio realizado por los expertos nutricionistas mexicanos Sandra Rangel de la Garza y el Dr. Romeo Rodriguez Suarez, según el cual el consumo de gaseosas esta relacionado con:

1. La obesidad infantil: Los refrescos están compuestos básicamente por azúcares, por lo tanto son una fuente rápida y concentrada de energía. Algunos estudios dan una relación de casi el 35% entre el consumo de gaseosas y la prevalencia de obesidad. El consumo de mas de 500 ml por día puede tener un efecto de desplazamiento de otros alimentos, ocasionando un desequilibrio en la dieta, deteriorando la calidad de la alimentación del niño.

2. Las caries dental: En la placa dental se encuentra una bacteria que desdobla los azúcares contenidos en las gaseosas, produciendo ácido láctico, el cual disuelve a los 10 minutos luego de su consumo el esmalte dental, provocando caries. Asimismo estas bebidas son en general ácidas, lo que acarrea mayor daño para los dientes.

3. La Hiperactividad en los niños: Existen evidencias de que un 40% de estos chicos mejoran su comportamiento reduciendo el consumo de estos elementos (eliminando colorantes, saborizantes artificiales y cafeína). Obviamente no es ésta la única causa del problema, pero pareciera tener alguna relación. Conocido es el efecto estimulante de la cafeína, contenida en casi todas las gaseosas cola, que puede manifestarse como excitación psicomotríz o dificultad para conciliar el sueño.

El hecho de que el resultado negativo de la ingesta de bebidas carbonatadas se vea a largo plazo es lo que dificulta que los consumidores entiendan el daño que se hacen al ingerirlas.afirma Katiuska.

Otra de las claves en el tema de las bebidas carbonatadas es la frecuencia. No hace mal que una vez al mes o cada quince días un niño se tome un vaso de refresco de cola, lo que lo convierte en dañino es el habito de tomarlos diariamente o peor aún en cada comida.