Nutrición

Aprender ciencia a través de la cocina

Aprender ciencia a través de la cocina

 

 

 

 

Una de las sorpresas más comunes de los padres tiene lugar cuando les explicamos que cocinar con los chicos, e incluso que aprendan hacerlo por ellos mismos, es una de las formas más divertidas de aprender ciencias en casa.
 
¡Hoy nos toca Química! Recordemos -de una manera simple- que esta la ciencia encargada de estudiar la composición, las estructuras y la propiedad de las sustancias materiales, conjuntamente con los cambios que se producen al interactuar con otras sustancias. Podremos empezar a ver en la cocina muchos ejemplos. Les cuento algunos: 

Pan. Al hacer pan mezclamos granos molidos (harina) y agua tibia con un agente leudante (que ayuda a crecer), puede ser levadura o polvo de hornear (en el caso de los panes rápidos, ej. pan de maíz, limón, etc). La levadura es un hongo que se alimenta de los azúcares de la harina en una reacción química llamada fermentación la cual produce dióxido de carbono, necesario para inflar la masa.

Arroz. Para preparar un arroz es necesario, además del tipo de grano a utilizar, tomar en cuenta la cantidad de agua, el recipiente, la intensidad del calor, la dureza del agua, etc. Un buen ejemplo es la paella. Este plato se prepara en una paellera, recipiente plano y metálico de donde proviene su nombre. Como es de base ancha y paredes bajas, es más rápida la evaporación del agua lo que permite que el grano quede suelto, seco y entero.

Cebolla. Al cortar la cebolla con el cuchillo estamos mezclando una enzima y una proteína produciendo un compuesto sulfurado llamado oxido sulfúrico que además de producir un olor característico ataca a las glándulas lagrimales. Sin embargo, como es soluble en agua, si mojamos el cuchillo en agua antes de cortar, evitará que lloremos.

¿Cómo se hace la mayonesa?, ¿cuándo se añade sal para evitar perder jugos de la carne?, ¿por qué al batir huevos incorporamos aire a nuestras recetas? Todas estas preguntas tienen respuesta en reacciones químicas. Con un poco de atención e imaginación podemos hacer de nuestras aventuras en la cocina un momento para experimentar sin dejar de divertirnos. ¡Anímense!

Por: Sharinne Gomez

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