Padres de Hoy

¿Por qué nos cuesta ponerle límites a nuestros hijos?

¿Por qué nos cuesta ponerle límites a nuestros hijos?


Los efectos de no poner límites moldean a un hijo que nunca tiene suficiente, que exige cada vez más y que tolera cada vez peor las negativas, un niño que crece con una escasa o nula tolerancia a la frustración.

Por que nos cuesta poner limites a los hijos

  1. Porque no nos sentimos suficientemente fuertes para enfrentarnos a nuestros hijos.
  2. Porque demasiado a menudo somos complacientes con nuestros hijos e hijas para compensar el poco tiempo que les podemos dedicar.
  3. Porque cuando nuestra autoestima no pasa por su mejor momento queremos ser aceptados por nuestros hijos.
  4. Porque los adultos, el padre y la madre, nos desautorizan mutuamente y seguimos líneas de actuación claramente contradictorias.

Pautas para padres y madres:

Deben dedicar tiempo a los hijos. Muchas conductas de los hijos no se controlan simplemente porque su padre y su madre no están disponibles para atenderles.

Los hijos tienen que aprender que rebasar los límites puede traer consecuencias negativas para él. En cualquier caso, esas consecuencias deben ser proporcionadas y, a poder ser, inmediatas para que el niño lo entienda perfectamente.

En lo posible, las reglas y los castigos deben ser pactados entre los padres y los hijos. La disciplina sólo la pueden ejercer adecuadamente los progenitores que sean capaces de combinar el cariño y el control.

Conviene recordar que lo que más influye en nuestros hijos no es lo que les decimos o lo que les hacemos, sino cómo "somos". Por eso, la educación representa no sólo revisar nuestras conductas con ellos, sino nuestra forma de ser como personas.

Se precisa un buen clima familiar. Es normal que los niños y adolescentes prueben tanteando a sus padres para comprobar hasta dónde pueden llegar. Es en ese momento cuando más firmes deben mostrarse los padres. Si ceden, luego será muy difícil dar marcha atrás. Todo ello incluye la necesidad de que los padres sean razonablemente flexibles, según las circunstancias y la edad.

La autora del articulo es Arisleydi Sánchez Guzmán. Psicóloga Clínica Infanto-Juvenil del Centro Vida y Familia.