Padres de Hoy

Mi hijo nos "descubrió" teniendo relaciones sexuales: ¿Qué hago?

Mi hijo nos "descubrió" teniendo relaciones sexuales: ¿Qué hago?


Pestillo, cerrojo, llavín, una silla de por medio, el oído alerta y, por si acaso, la mirada enfocada en la puerta, son algunas de las medidas tomada por los padres para evitar el penoso momento en el que un despistado pequeñín entre a la habitación, tal como acostumbra, sin tocar, ni pedir permiso, mientras la pareja, en vez de ver de televisión, como supone el nene, hace el amor.

Pensar si quiera en el mal momento nos produce pesadillas. Quizás habrás hablado de sexualidad con tus hijos, pero jamás les has soltado prenda sobre tu intimidad, lo que impide que los niños sean concientes de las razones por la que papi y mami necesitan un espacio privado.

¿Cómo reaccionar correctamente en una situación que no nos atrevemos ni a imaginar? Es la pregunta que nos hace José R. un padre de la comunidad a quien su hijo de cuatro años encontró en plena acción. Esta es su anécdota: “Nunca era el momento adecuado, habían pasado como tres semanas desde la última vez que estuvimos juntos, así que aquella noche el "entusiasmo" me hizo olvidar ponerle seguro a la puerta. Yunior José entró con su peluche en la mano y se quedó quieto. Cuando íbamos a cambiar de posición, procurando no hacer ruido, vi su carita y sentí que la tierra se abría. Me quedé sin palabras, mi esposa no dejaba de culparme por el descuido, casi lloraba…le dimos una explicación vana, pero me preocupa no haber actuado correctamente”, dice en un correo el avergonzado padre.

Sobre el tema, la doctora Josefina Luna, pediatra y productora del programa Tiempo en Familia, pública en su espacio Facebook:

“Si una noche nuestro hijo o hija nos descubre haciendo el amor con nuestra pareja, de momento sentimos que nos cae un cubo de agua helada, pero es importante reaccionar de forma adecuada, pues en la manera que demos una explicación al acontecimiento de esta forma quitamos de su cabeza muchas ideas que pueden ser falsas y alterar la percepción del hecho. Los niños pueden interpretar si nos encuentran haciendo el amor, que papá le esta haciendo daño a mamá, pueden creer que nuestras expresiones de disfrute, pueden ser expresiones de dolor, es importantes hacerles saber que de esta manera los adultos expresan su amor, que papá ama a mamá, y podemos aprovechar y decirles que de esta forma el/ella fue creado, en un acto de amor de este tipo, y que cuando el/ella sea grande podrá realizarlo con su pareja”.

No le des vuelta al asunto, de inmediato debes hablarle con la verdad. El placer sexual es natural, no debemos sentir vergüenza por ello. Utiliza palabra palabras e imágenes de acuerdo a su nivel de madurez. Es conveniente que le preguntes sobre lo que vio y le aclares todas sus dudas. Dile a tu peque que papi y mami se dan cariño y necesitan estar a solas.

Cuida el espacio intimo de la pareja

En el taller “Soy Madre y Me Encanta” que se impartió en el Ciclo de Encuentros Formativos para Padres 2009, la psicóloga Claudia Simó hizo referencia a una situación que, por ser tan común, arrancó risas a la audiencia.  Se trata de los padres y madres que dejan de hacer el amor por no encontrar “el momento adecuado”, los que toman a los niños de excusa para prender la llama de la pasión o bien las parejas que lo hacen “a escondidas”, a altas horas de la madrugada y en lugares no convencionales porque tienen a los niños durmiendo en la cama matrimonial.

Frases como  “lleva el niño a la cuna y te espero en el baño” son el pan de cada día de los padres que no saben defender su espacio íntimo. Esta mala practica, también reseñada por la psicopedagoga Emma Carolina Fernández, además de ser lesiva para la pareja, da entender al niño que está al nivel de los adultos, que el progenitor del sexo opuesto obstaculiza su relación afectiva con papá o mamá.

“Las parejas necesitan su intimidad. Los niños deben estar fuera de la habitación matrimonial, incluso si el padre o la madre no tiene compañer@. Este espacio es sagrado, no se puede compartir con los hijos. Enséñalos a tocar, pedir permiso y esperar antes de entrar a tu habitación” aconseja Claudia Simó.