Padres de Hoy

Segundo aspecto para morir en paz

Segundo aspecto para morir en paz


Continúo con la seriede cinco artículos sobre lo que más lamentan no haber hecho en su vida las personas en estado terminal.  Basado en la experiencia de Bronnie Ware y visto desde mi filosofía de vida.

2.  NO HABER VIVIDO A MI MANERA

¿Queremos que otras personas hagan cosas a nuestro gusto?  Así mismo otros quieren que hagamos las cosas de la manera que a ellos más les place.  ¿Queremos que nuestros hijos sean como nosotros o de una forma particular?  Puede ser que nuestros padres quisieran lo mismo de nosotros.

La cuestión es que no podemos estar contentos con cada persona si no las aceptamos como son.  Dicen que un amigo no es el que está contigo por cómo eres, sino a pesar de como eres.

En nuestra lucha por cambiar a los demás no nos damos cuenta que también nosotros hemos sido y seguiremos siendo influidos por otros.  Terminamos buscando un comportamiento que agrade a la mayoría.  Posiblemente nos convirtamos en muchos personajes diferentes que agradan a diferentes personas o grupos en las diversas actuaciones de nuestra vida diaria.

La mala noticia es que será muy difícil agradar a todos.  Y tengo una noticia peor:  Tratando de agradar a todos, arribamos al final de nuestra vida y nos damos cuenta entonces de que no llegamos a agradar a la persona más importante en nuestra existencia... al que llamo mi mejor amigo: a “migomismo”.

Aclaro algunas cosas para que no me citen fuera de contexto.  Vivir a mi manera no es hacer lo que quiera sin pensar en las consecuencias; no es hacer daño a otras personas por imponer mis conceptos; no es olvidarme de los demás para dedicarme a mí; no es matarme antes viviendo una vida sin controles e insana...

Tenemos sueños que si no los convertimos en objetivos nunca los viviremos.  Deberíamos definir la vida que queremos vivir.  Si nos dedicamos a nuestros hijos cuando están con nosotros, ése debe ser el disfrute.  Si queremos lograr algo en la vida, al lograrlo deberíamos disfrutarlo.  Si decidimos vivir un amor, debemos vivirlo.  Todas estas cosas y muchas más deben ser definidas en nuestra vida para saber lo que es vivir a nuestra manera.

Claro, hay personas que se desviven por hacer que los demás vivan sus sueños... entonces, defina eso como su sueño y disfrútelo.  No es hora de pensar en pasar facturas a los que le hemos dedicado nuestra vida.  Es quizá el momento de estar felices por haber vivido el entregar nuestra vida a otros.

Existen otros elementos muy importantes a tomar en cuenta.  Los sueños pueden ser múltiples y muy variados.  No tenemos tiempo para vivirlos todos, y probablemente tampoco los recursos necesarios para vivir algunos de ellos.  Siempre tendremos la posibilidad de soñar más de lo que podemos vivir.  Lo primordial es saber que es así.  Muchos viven una gran cantidad de sueños, pero los oigo inconformes por los que no han vivido.  ¡Caramba!  Lo importante es lo que hemos hecho y estamos haciendo... lo que no se logró, se quedó en sueño y no vivirlo no debe ser motivo de tristeza.

La felicidad no es un logro material... es una condición mental.  Vivir la vida a nuestra manera es un simple decir.  Lo que quiero dejar claro en mi filosofía es que lo importante es decidir cómo quiero vivirla y luego podré disfrutar cada minuto que viva y cada minuto vivido.

Por: Diego A. Sosa/ Coach, Escritor, Conferencista y Consultor