Recreación

La canción de la persona

La canción de la persona


Una vez leí una tradición muy hermosa que tienen algunas tribus africanas. Esta tradición, llamada “La canción de la persona”, indica que cuando la mujer se entera de su embarazo pasa a reunirse con sus amigas y comparte la feliz noticia. Luego, suben todos al monte a rezar y meditar hasta que en un momento de inspiración componen una canción para el niño o la niña que nacerá. Finalmente, la madre canta la canción ante toda la tribu, que la memoriza y canta en los momentos más significativos de su nuevo miembro.

Al nacer el bebé, la comunidad entona la canción. Cuando entra por primera vez a recibir una educación formal, le cantan a viva voz. En todo momento importante cantan la canción. Cuando une su vida al matrimonio o cuando muere, las melodías vuelven a sonar en su corazón. Estas tribus se unen en comunidad para hacerse uno a través de una canción. Una canción que identifica a ese miembro especial.

Es maravilloso saber cómo la música trabaja en el ser humano. La manera en que un niño o niña se apropia de una canción es increíble. Esta canción puede incluso brindarle autonomía, autenticidad y un propósito especial.

San Valentín, una fiesta celebrada en muchas partes del mundo, puede también ser un día especial: un día para marcar tradiciones. ¿Qué canciones infantiles asaltan tu mente? ¿Cuáles de ellas te cantaban tus padres? ¿Cuáles puedes cantarles a tus hijos? Trata de recordar una vaga melodía de una canción de cuna. Seguro traerá recuerdos hermosos a tu corazón.

No es necesario ser músico para usar la imaginación y crear una canción, una canción que resalte tu identidad familiar y la de tus hijos. Esta tradición de ‘La canción de la persona’ puede ser el comienzo de una idea musical que marcaría a tus hijos de manera positiva. Esta canción puede expresar la personalidad y las características especiales de tus hijos.

Ahora es el tiempo de componer. Compón una canción que los haga sentir únicos y seguros de sí mismos. Una canción que cuando se cante pueda colocar siempre una sonrisa en sus rostros.

Por: Brenda Taveras Delgado
Educadora Musical / Directora de MusicCorner